Las diversas problemáticas actuales frente a contaminación atmosférica, de océanos y ríos, al igual que la pérdida de biodiversidad en el mundo causada por la deforestación y actividades antrópicas relacionadas con el cambio en el uso del suelo, ha hecho que el medio ambiente esté dentro de las conversaciones de la sociedad de una forma más cotidiana, aumentado la preocupación de los ciudadanos por las posibles consecuencias que tiene un tratamiento nocivo al medio que nos rodea.

Debido a esto, la conciencia ambiental debería ser considerado como un aprendizaje necesario, con independencia de nuestra edad o de nuestros conocimientos, ya que el desarrollo de nuestras actividades cotidianas están asociadas a unos aspectos ambientales que generalmente generan impactos ambientales negativos no controlados ni mitigados, por consiguiente nuestra falta de conocimiento como de concientización ambiental nos ha llevado a  plantearnos estrategias de crecimiento o producción no sostenibles en el tiempo. Así, la concientización como la educación ambiental deberán ser considerados como pilares base dentro de la educación y desarrollo de nuestros proyectos para garantizar la sensibilización a la sociedad sobre las consecuencias que pueden tener nuestras acciones sobre el medio ambiente.

En este sentido, hacer un uso racional de los recursos y servicios que ofrece el medio ambiente, es entender que la sociedad y la economía de todo país requiere de un uso o explotación de recursos naturales de tal forma que garantice la preservación del medio sin afectar sus proyecciones económicas; de esta forma, si logramos tomar conciencia sobre las problemáticas medio ambientales, la sociedad adquirirá interés por el medio ambiente y voluntad para conservarlo así como la capacitad y/o aptitud para resolver problemas medioambientales.

Debido a esto, la relación entre la economía y en medio ambiente ha sido un punto de gran interés durante las últimas décadas para la construcción de un modelo de desarrollo sostenible, de esta forma y con el fin de generar una mayor concientización ambiental dentro de las organizaciones y contar con una cultura ambiental dentro de las mismas, en donde se establezca y se alinee una relación entre el medio ambiente, el compromiso social y la planificación económica de forma estratégica, muchas empresas, de forma voluntaria han decido implementar y mantener su sistema de gestión ambiental bajo una norma internacional para la gestión ambiental.

De esta forma, al implementar normas internacionales para la gestión ambiental, como la ISO14001:2015, en donde desde su numeral 5.1 Liderazgo y compromiso, se determina que desde la alta dirección se debe demostrar el compromiso con respecto al sistema de gestión ambiental asegurándose que el sistema logre los resultado previstos y su numeral 7.3 Toma de conciencia, en donde se establece de forma clara y concisa que todas las personas o colaboradores que realicen trabajos bajo el control de la organización, deben tener una concientización ambiental sobre los aspectos e impactos ambientales relacionados con su trabajo, su rol en el cumplimiento de compromisos y ser conscientes que sus acciones afectan de forma tanto directa como indirecta la gestión ambiental de la organización, se garantiza que la planificación de la gestión ambiental empresarial se alinee con la estrategia corporativa y se alcance un desempeño ambiental medible y relacionado con las interacciones de la organización con el medio ambiente.

 

Siendo así, esta norma internacional para la gestión ambiental fomenta la cultura ambiental organizacional, planteando la concientización ambiental como una de las claves principales para el éxito de las empresas y organizaciones y que debe ser vista como sinónimo de bienestar, no sólo para buscar un interés económico o productivo, sino para buscar la mejora de las sociedades y el medio ambiente.

Escríto por

Laura María Giraldo

Coordinadora de Gestión Ambiental por Outsourcing

Ingeniera Ambiental – Especialista en Producción más Limpia.